El mundo me quiere ocultar tu rostro,
sus turbaciones me quieren separar de ti;
quiere que dude de ti;
pero yo me aferro con todas las fuerzas
de mi corazón, a tu mano.
No me sueltes mi buen Jesús,
aunque mi alma se sienta cansada,
y el dolor turbe mi mente.
Tu no me sueltes mi buen Jesús.
Hay momentos de desolación,
mi fe quiere flaquear,
soy débil, esta humanidad es así;
pero tu no me sueltes mi buen Jesús.
Si me ves desfallecer,
Tu aprieta mas fuerte mi mano;
déjame sentir tu presencia,
es ahora, en estos momentos de debilidad,
cuando mas te necesito.
Tu no me sueltes mi buen Jesús.
Mi vida sin ti, no seria nada
perdería del todo su sentido.
A pesar de mi ser débil.
A pesar de mi inconstancia.
A pesar de esta lucha,
con lo que deseo ser para ti
y con lo que soy.
A pesar de no lograr ser
el perfume para tus pies.
Tu no me sueltes mi buen Jesús.